lunes, agosto 22, 2005

Un Guerrero en mi Familia

De niño, recuerdo la presencia de los peces conocidos como bettas en mi casa paterna. Creo que empezó a criarlos mi hermano mayor, y yo muy pronto me uní a la afición. Desde entonces, con recesos largos ó cortos, estos hermosos peces han formado parte de mi vida y de la de mi familia. Mi hermana menor, con devoción, los ha criado y nos ha ayudado en ello. A veces buena parte de la casa quedaba invadida por peceras, individuales y colectivas, y la única voz de protesta era la de mi madre, quien, no muy convencida, trataba de desanimarnos aduciendo que eran "pavosos".Pero, ¿qué tienen de especial los bettas?
Son peces que a los tres ó cuatro meses de edad empiezan a reproducirse, y pueden hacerlo a un ritmo de cada 30 a 45 días por camada. Tienen entre 50 y 300 crías en cada anidada. El cortejo de la hembra y el despliegue agresivo contra otro macho es lo máximo, con los peces con aletas y agallas desplegadas y el color intensificado. Los machos son guerreros incansables, que luchan hasta morir, en muchos casos. El acto sexual, donde el macho vibra desplegando las aletas mientras la hembra yace extasiada, cubierta por su cuerpo, es hermoso de veras. Ambos recogen los huevos fertilizados del fondo de la pecera y los fijan en un nido de burbujas que el macho ha construído días antes (De allí la canción de Juan Luis Guerra). A partir de allí, el macho pasará unas 48 horas sin probar bocado, cuidando a sus hijos.
La genética puede practicarse en ellos con facilidad, pues su corta vida y vivos colores, amén de otros rasgos heredables, los hacen un laboratorio viviente. Por ejemplo, del cruce de una pareja color azul rey, saldrá un 50% de azul rey, un 25% color acero y otro 25% de color verde. Si la pareja es black melano (un tipo de color negro), no tendrán descendencia, pues la hembra es estéril siempre. Es todo un reto "limpiar" (purificar) los colores, y se tardan generaciones enteras; pero para los humanos, un par de años, con suerte. Pueden crearse, y se hace con frecuencia, nuevos colores, como el naranja y el cobre, que no existían en la Naturaleza. La apariencia también ha sido objeto de selección por mano del hombre, y las aletas se han mejorado. Incluso se ha variado su tamaño, y de cuerpos de 4-5 cm. se ha llegado a 15 cm. y más.
Estos guerreros, originarios de Tailandia y países vecinos, son peces de aguas dulces y limpias de arrozales y estanques. Necesitan respirar aire de la superficie, pero son muy resistentes. Una vez uno saltó de su pecera y estuvo en el suelo húmedo hasta el día siguiente, cuando lo devolví al agua; él, como si nada.
Hace cuatro años inicié una cría "industrial" de bettas, con un sistema semi-automatizado y fines placenteros-comerciales; pero justo cuando iba a iniciar la exportación, nuestro presidente lanzó su arenga "...y ni un solo dólar para pececitos de colores. ¡Olvídenlo!" Los rostros, antes amables de los agentes aduanales, ahora parecían mirar a un terrorista, y la cosa se puso imposible... Hasta que tuve que abandonar el vuelo sin haberme montado en el avión.
Queda la esperanza, y la voz de una criadora foránea, de Alemania, que me dijo en su inglés demasiado correcto: "Once breeding bettas, always a betta breeder".

11 comentarios:

Luzardo (AKA Procer) dijo...

Un gran relato Rolando, tener mascotas siempre desarrolla una gran sensibilidad por el entorno, y más estos peces, a los cuales veo que te avocaste con suma paciencia y dedicación.

Bueno, con lo de los $ nos jo... más de uno.

EBE dijo...

Recuerdo una vez que compré una pecera y un pececito para "regalo"...caminé como 6 cuadras, con mi morral en el hombro y la pecera con piedritas y AGUA -dado que el pececito nadaba feliz en su "charquito"- en los brazos ...no tenía carro en ese entonces..fue una LOCURA total y absoluta, y además muy gracioso ver a la gente entre sorprendida y mediorisueña ...y yo como si nada!!
PD: Las cosas que uno hace por AMOR no tienen límite...
PD2: Lindo post!!! (te iva a pedir la "bendición"..pero acepto tu solicitud..además quiero MALOS EJEMPLOS...je,je,je

EBE dijo...

Por cierto....utiliza tu ingenio, investiga y experimenta con material autóctono para que retomes tu negocio/hobby...si ya lo has intentado y no ha resultado...INTENTA de nuevo, y otra vez, y otra y otra!!!, tu crees que los grandes descubrimientos se hacen a las primeras de cambio????
PD: Como me AUTOproclamo de ahora en adelante tu asesora y motivadora (en asuntos pesqueros)merezco el primer pececito que resulte del experimento!!, jà

Rayita dijo...

Hermosísimo relato, puedo agragarle dos anécdotas más: la primera, cuando el muñeco trajo de un viaje en avión metidos en un frasco -creo que de ensayo- una pececita dorada, la cual cuidabamos con devoción en una pecera exclusivamente para ella y como si fuera un delfin saltó de su alcoba sin que pudieramos darnos cuenta a tiempo. Oh, oh, que decepción! y la segunda es que yo también recuerdo cuando era una niña la pecera que tenías en la casa, y que cuando te fuiste de viaje decidí cambiarle el agua, uno a uno iban muriendo los peces, pero barrilito fue el que más me dolió que se muriera. Perdón hermano!, fue una matanza sin culpa.
Rayita

Luzardo (AKA Procer) dijo...

Es agradable conocer a la familia Riera. En mi casa también hubo unos peces hace tiempo, tristemente murieron por un descuido con el insecticida rociado cerca de la sala.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Tengo una amiga que a los 7 años le dió por criar orugas, para luego verlar volar en su habitación y abrirles las ventanas regalándole el horizonte como meta.
Ahora ella es una maestra "MAESTRA" de las de antes.
Me estás tentando abrir mis propias ventanas y dejar que mis relatos tengan el horizonte como meta.
Salud, amigo Mr. S!

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Yo, a mis 42, convertido, de la noche a la mañana, en ritualista. Amigo Mr. S., los milagros existen!
Te doy las gracias.

Edén del Vainero Psicosocial. dijo...

Hola Rolando.
Desconocía por completo toda esa riqueza que tienen los peces. Máxime mi mala experiencia de niña, cuando alguna vez los tuve pero sin quererlo los asesinaba poniéndoles demasiada comida. Creo que eso me traumatizó y renuncié a la experiencia.
Pero, leo aquí la tuya, y sentí un interés especial, sobre todo cuando describes su proceso reproductivo y me reencuentro con la grandeza de la naturaleza.
Me encantó tu manera de describirlo.
Recibe un abrazo.

Hombre Lobo dijo...

Leer esto me ha traído un montón de recuerdos a la cabeza. Recuerdo además la vez que mi padre (el "muñeco" del que habla mi tía Rayita) me dijo que, curiosamente, aquellos que tenían un solo color eran los más "puros" pero la gente no los compraba tanto, favoreciendo a los "cacri" de varios colores. Recuerdo además todo el proceso de criarlo. Si algún día vivo en una casa, quizá lo haga.

Lycette Scott dijo...

me encantan esos pecesitos, pero no me dejan tener más mascotas:( jejeje saludos

Marcel dijo...

Muy bueno el relato, una lástima que no hayas podido exportar tus bettas por culpa de la falta de dólares. Yo nunca he tenido mucha suerte con ellos, el que más me duró vivió 2 años, del resto hasta tuve uno que murió a la semana, y eso que no soy inexperto, he tenido peces desde los 7 años de edad, pero definitivamente los bettas no son mi fuerte. Ahora que están tan caros no me he animado a intentarlo nuevamente.