viernes, agosto 19, 2005

Me saca la piedra... de Rosetta.



La Agencia Espacial Europea aspira que la Misión Rosetta, lanzada el año pasado, se encuentre con un cometa en Noviembre del 2014, aterrice en la superficie , y así puedan estudiar a este navegante estelar con detenimiento. Pero, ¿por qué la misión fue bautizada Rosetta?
El día dos de Agosto de 1799, durante la campaña napoleónica a Egipto, un soldado desconocido, descubrió, en el delta del río Nilo, cerca de Rosetta, una piedra pulida de basalto negro, de 114x72x28 cm., llamándole la atención una gran cantidad de signos inscritas por una de sus caras. La piedra, rota en tres de sus cuatro esquinas, fue vista por un general napoleónico conocedor del griego antiguo, reconociendo que, uno de los tres apartes de la piedra, estaba escrito en este idioma. Dhautpoul, que así se llamaba el general, pudo traducir la porción griega, pero se estancó con los raros signos de otros idiomas, aún cuando reconoció los jeroglíficos de otros monumentos presentes en la piedra. Durante veinte años, copias de la piedra fueron estudiadas por intelectuales europeos, sin resultados.
Jean Francois Champolion, se hacía llamar "el joven", para diferenciarse de su hermano, quien le enseñó a hablar copto, sirio, hebreo, caldeo, etíope y árabe antes de los 17 años de edad. Poco después aprendió sánscrito, persa y chino, amén de dominar algunos dialectos de estos idiomas. Ya en 1822 , estudiando una copia de la ya mítica piedra, supo que las escrituras talladas en ella pertenecían al demótico y jeroglífico clásico, y Champlin ofreció la traducción, un decreto de Menfis de 196 d.C., reinando Ptolomeo V. Gracias a esta traducción inicial, Egipto, cinco mil años después, empezó a develar sus misterios.
Vale decir que nuestro traductor fue considerado, en su juventud, casi un deficiente mental; pero su hermano lo instruyó, y tan bien, que el alumno superó al maestro.
Ahora, el espíritu de Champolin, el joven, y el de su hermano, el de la fe inquebrantable en nuestros potenciales, surcan en silencio el espacio, para encontrarse con lo que sabe todo aquel que puede mirar un destino elevado: que estamos hechos de polvo de estrellas y aliento Divino.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando supe que Protheus ERAS TU, me sorprendí y me sentí super orgullosa; no porque dudara de tu inteligencia, sino porque gracias a tí, soy fan de algunos blogs. No sabía que escribieras tan hermoso y que me harías conocer mundos nuevos con tus palabras. Tienes un don. "Don´t quit, my love".
Lileska.

dad dijo...

Nda como verla en el British Museum en una sala abovedada y con ilumniación cn reflectores para sentir su poderosa presencia, gracias a ella se abrieron conocimientos hasta el momento desconocidos, ya que el texto era el mismo en tres idiomas y permitio decifrar el egipcio.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Hola Protheus:
Acabo de leerte y ya deberías saber muy bien lo que pienso.
En enero estaré por tus predios. Nos vemos?
Por cierto te recomiendo:
www.monografias.com
www.thebritishmuseum.ac.uk
www.mailxmail.com
www.elnuevocojo.com
Y vuélvete Sísifo, yo voy por ese camino.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Te acabo de enviar un e-mail.
Espero respuesta.

Tapioca dijo...

Hola. es un modo -un tanto- extraño de vincular a una piedra con el hálito de la superación que siempre -desde los albores de los tiempos- ha acompañado al hombre;lo inusual no le resta bellez y profundidad. Ergo, desembocas en el deseo de "eternización" que como raza nos ha acompañado; ignoro si como deseo de siempre quedarnos aqui o de ser recordados. Lo cierto es quien escribe "para fuera de si" lo hace con el deseo de trascender. Lo divino, como fondo del asunto, lo conversamos otro día. Saludos.

Luzardo (AKA Procer) dijo...

Dices que envidias mi poder de síntesis, pero tu blog es genial, ojalá yo pudiera escribir cosas tan largas y con un contenido tan bien llevado como las de tu blog. Es un blog grande el tuyo.

Como ya sabes Ilustre Protheus, ya estás en mis links, los links de Valencia.

Champolion es prácticamente el personaje influencial de mi carrera. Había escuchado de él hace un tiempo, pero había olvidado su nombre, simplemente lo recordaba como "el chamo que hablaba muchos idiomas". Es bueno recordar.

Edén del Vainero Psicosocial. dijo...

Un excelente relato, con unas líneas finales magistrales. Atrapante y profundo.
Me ha gustado mucho.

Saludos.