domingo, agosto 28, 2005

Primero, el Trigo


Amo la paleoantropología. Veo como maestros a Darwin, Russell-Wallace, Watson y Crick, los Leakey, Donald Johanson, Kamoya Kimeu y, muy especialmente, a Gregor Mendel.

Todo este rollo de parte de absurdos Creacionistas, quienes piensan que la evolución pueda estar errada, me tiene molesto. Por ello, estas líneas.

Uno de los pasos culturales más significativos representó el cambio de nómada a agricultor sedentario. El hombre tuvo que bajarse del caballo para conquistar el mundo. Sí, los primeros agricultores podrán no ser una imagen muy excitante para mentes aventureras; pero más se conquistó sembrando trigo que cortando cabezas a lomos de Bucéfalo.

El trigo, antes de la última glaciación, era un hierbajo débil y pequeño, con ninguna utilidad para el humano. Al llegar un clima más benéfico al Oriente Medio, el trigo silvestre se cruzó, gracias a algún "accidente genético", con la planta llamada rompesacos, originando un híbrido fértil, la variedad de trigo Emmer, de 28 cromosomas, y no de 14, como sus antiguos ancestros. En estas tres plantas, las semillas se dispersan por el viento.

Ya el trigo Emmer era robusto, de semillas grandes, y hay evidencias de su cultivo por manos humanas. Un segundo "accidente" ocurrió entonces, y el Emmer se cruzó con la rompesacos, originando el trigo del pan, de 42 cromosomas, una planta robusta y productiva. Pero la maravilla no termina aquí. Hoy día sabemos que, para que el trigo del pan fuese fértil, ocurrió... ¡una mutación genética específica en un determinado cromosoma!

Pero, ¡qué maravilla de la vida!, la espiga del trigo del pan es compacta, pesada; las semillas están muy bien adheridas, lo cual hace imposible su dispersión por el viento. Si se desgrana, caen las semillas al pie de la planta.

La espiga del trigo del pan necesita ser cosechada por la mano humana; es el hombre quien la desgrana y debe sembrar la semilla; solo así, el trigo del pan puede sobrevivir; y el hombre necesitó del trigo para sembrarse él mismo en la tierra y cultivar sus frutos, domesticar y criar animales... Para hacer civilización, en suma. Más aún, la manipulación genética de animales y plantas, de la cual tanto se jacta la humanidad, ha estado presente en la Naturaleza desde siempre.

Dios, estos milagros, hechos con una sonrisa de picardía, son mis preferidos.

Con el maíz, en nuestra América, ocurrió algo parecido. Otro día lo comento.

10 comentarios:

Tapioca dijo...

Hola. La mutación por la naturaleza misma es un "filo de navaja", sirve para magnificar la obra "perfecta" de Dios o de aquélla por si misma, como lógica consecuencia de la evolución. En tu mismo escrito observo una contradicción entre el segundo y el penúltimo párrafo: En el primero pareces criticar a los creacionistas (Ignoro si a todos, o a un sector, para luego invocar a Dios. Quizás tu condición de cientifico te plantee -en el día a día- esta (¿aparente?) contradicción que debe ser objeto de reflexión por ustedes. Bueno, por todos quienes seamos analiticos.Saludos.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Aunque no tiene nada que ver con Fina Torres. Se te hace conocida la frase: Mecánicas celestes?
Sería largo de comentar, pero me haces recordar múltiples teorías. La del caos, entre ellas y sus nada sutiles consecuencias.
Todo es una especie de "caos organizado" en donde todos somos números fractales o parte de uno de ellos.
Ahora une esto con nuestras “Drosophila melanogaster”, las tres leyes de Mendel y sus excepciones, la selección natural, la genética, las mutaciones, la sonrisa de Bush y otro largo etcétera.
Todo ello dará una increíble merengada.
Otra cosa, desde que estoy viviendo por aquí, tengo una duda socio-gastronómica. Cómo era la dieta del europeo antes de paseo de Polo y del saltito de Colón? Qué sabor tenían esas comidas?
No me imagino un italiano sin tomate ni un español sin sus patatasssszzzsss o un húngaro sin su pimentón.
En fin, son muchos temas por tratar y pocos dedos para escribir.
Por cierto, quién fue primero, el huevo o la gallina?

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Un lapsus no mentis, si no "BRUTUS", de mi parte: Se me olvidó mencionar en CACAO. Suiza sin el chocolate, se lo pueden imaginar?

Hombre Lobo dijo...

Yo tengo la respuesta a esa pregunta: la primera gallina doméstica fue el resultado de un cruce entre varias especies de aves silvestres. Por lo tanto, la primera gallina surgió de un huevo puesto por otro pájaro.

Conclusión: primero fue la gallina.

Rayita dijo...

Esos "milagros" o "accidentes" como has descrito hicieron posible la vida del hombre, mucho más allá de su creación. Le dieron el agua y el pan.
Esos hechos nos llevan a reflexionar que resultaría absurdo buscar otra explicación, pero el misterio nunca ha sido resuelto y ello justifica la búsqueda de la "verdad".
Rayita

protheus dijo...

Tapioca: no; no hay contradicción. Hay evolucionistas creyentes (sumen uno por mí), agnósticos y ateos. La evolución no va en contra de Dios; va en contra de los dogmáticos, esos ciegos que han matado, apartado y odiado a quien se atreva a pensar. El camino de la ciencia es el de explicar el mundo natural, no el de destruir la fe. El método científico es muy riguroso y parcial; hay cosas que no pueden ser medidas usándolo, lo cual no quiere decir que esas cosas no existan. Creo en Dios, en la Filosofía, en la evolución, sin contradicciones. Silmariat: la Ley de la Entropía está más que comprobada; basta con echar una ojeada a mi cuarto. Lobo: lo de la gallina es una huevonada, hombre. Hermana: si un científico lo llama accidente, y otro milagro, están fuera del quehacer científico. Ambos. Hay que respetar. A mí me cuesta respetar las tonterías de creacionistas que se equivocan, y encima, pretenden hablar por Dios y arrastrarlo en sus errores. Aún así, los leo con respeto, y disiento con mayor respeto aún. Einstein, Leonardo, Fermi, Mendel, darwin, etc., eran creyentes; pero no eran muy apreciados por algunos líderes religiosos y políticos, quienes pensaban podían perder posición, dinero y poder debido a estos hombres.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

La verdad siempre está frente a nuestros ojos.
El problema es observar o mirar, dilema terriblemente difícil.

Edén del Vainero Psicosocial. dijo...

Un tema delicado y con muchos matices, por cierto. Mi primera premisa al respecto parte de considerar que la verdad absoluta no existe. Todo es relativo y nada es absoluto.
Siendo visionarios, sería absurdo pensar que tanto la "evolución" como la "investigación" (sus experimentos y desarrollo)se pudieran quedar estancados. Nada de eso.
En tiempos remotos no se sabía lo que era la "apéndice", hoy día sabemos que no es necesaria.
¿Hay algo de malo en querer saber cada día más?
Si esta información es bien manejada e inteligentemente aprovechada sería más bien un gran avance humano.
¿Contradicciones? muchas. Pero es que hasta la mismísima Iglesia evoluciona. Lo ha hecho a través del tiempo. Ya no queman a los herejes, por ejemplo.
Si no existiera la evolución en todos los sentidos, ahora mismo seguiríamos construyendo pirámides. Si no existiera la evolución, no seríamos los miles de millones de habitantes en el mundo con culturas tan diferentes, a pesar de las guerras, las catástrofes, los genocidios, etc.
El reto entonces, no es científico, ni religioso, más bien es intelectual y de conciencia.
Una conciencia que también habría de evolucionar en el hombre del futuro.
El hombre a veces juega a ser Dios, su error garrafal está en hacerlo mal por esa carencia de compromiso de su conciencia.
Ahora bien, estamos destinados a evolucionar y así seguiremos hasta el fin. Quizás hasta que los recursos naturales como el agua potable nos lo permitan.
¿No sería extraordinario que el hombre investigue, experimente y desarrolle con conciencia para prever la preservación de las especies, sobre todo la humana?
Es cuestión de pensar con claridad. No subestimar a la naturaleza, pero tampoco el alcance del hombre.
Lo que se necesita es un profundo valor de pensamientos y acciones.
La negación sería tapar el Sol con un dedo.
Es complicado. Pero estamos sobre una vía infinita, que nos exige velocidad, como el mísmisimo Universo, aún con mucho que mostrar.
Saludos.

protheus dijo...

Edén, tocas un tema inagotable: la evolución cultural, la cual, por cierto, no es exclusiva de la especie humana. Esa es la evolución que está en nuestras manos. Cuando afirmamos que la verdad absoluta no existe, caemos en nuestra propia trampa, pues afirmamos algo con absolutismo. Esa es nuestra paradoja, la pescadilla que se muerde la cola. Gracias por tu colaboración (Pendiente de tu novela. Ten cuidado, que por allí dicen que ahora te gustan los "juguetes". Jajaja)

Anónimo dijo...

Nunca sabemos con qué tema saltarás al ciber. Ojalá sea un día de estos con Angelina Jolie. Jeje. Se nota que Ximena está en clases. Mauricio.