lunes, noviembre 13, 2006

LA OBRA MÁS GRANDE

Soy el biógrafo del más grande escritor desconocido de todos los tiempos en lengua española. Sí, ni más ni menos. Pero vamos por partes, que no juego a las hipérboles. El título del personaje puede parecer rimbombante o, cuando menos, exagerado.
Pero no lo es. ¿Cómo llamaría usted a un escritor que haya vendido más de ochenta millones de libros en nueve años bajo distintos pseudónimos? Yendo más allá: lo hizo sin una aparición en público, sin autógrafos, sin acudir a editoriales y sin anunciarse al peor estilo de los egos ciegos: "Compre el nuevo thriller del autor de 'Crónicas Alteradas'". No, nada de eso.
No lo necesitó.
Julián Rodríguez Madrid escribió cuarenta y una obras literarias, entre novelas y poemarios, usando otros tantos pseudónimos.
Llevo la mitad de mi vida siguiéndole la pista, atando cabos, comprendiéndolo, aprendiendo su metalenguaje y su filosofía de vida. Jamás usó una palabra de más, jamás una de menos. Fue un escritor quirúrgico y aséptico. Tengo la recopilación de todas sus obras, comentadas por mí, por supuesto; y además comentada por todos los literatos "educados" que analizaron su obra por separado, sin saber quién era el espíritu tras los nombres de mampostería.
Pero yo sí que lo sé.
Este hombre fuera de lo común, que estudió las letras viviendo sumergido en ellas, sin nunca contaminarse con la opinión de profesionales en el arte de agradar al cliente y no de ser instrumento de la palabra, me ha dejado, sin embargo, con una obra póstuma que viene a ser - y aquí, en el colmo de la sinrazón, he apoyado mi opinión en las bases robustas e inútiles de los más grandes escritores de la nación, quienes están atónitos con el manuscrito, y han estudiado hasta el cansancio la obra, la cual me obliga a converger con ellos, en que representa lo más puro de las letras castellanas y de cualquier idioma - la más ardua empresa que pueda tocarle a un hagiógrafo de las letras.
El libro en cuestión lo conseguí, casi perdido, en una biblioteca del centro de la ciudad, un día en el cual buscaba perezosamente artículos de periódico sobre El Hombre Feliz, el libro que creía era el último del insigne Rodríguez Madrid.
El artículo decía: "La metáfora del hombre llevada a encarar la solitaria realidad de su existencia, una mancha efímera en la página de la literatura, es abordada magistralmente...".
Soy alérgico a los adjetivos superlativos; si van seguidos de más de un adverbio, siento lástima por los lectores, y desearía colocar un anuncio encabezando el escrito donde se advierta sobe lo dañino del espécimen. Por ello, abandoné la lectura para pasearme por los pasillos cuadriculados por sombras de recuerdos, cuando mi mirada fue atraída por un libro de tapa dura, en cuyo lomo se desdibujaban letras de oro que alguna vez, quizás pudieron ser leídas. Era un tomo del color del vino tinto, puesto en ese sitio con premura, sin orden ni concierto.
¿Cómo supe que era de Julián Rodríguez Madrid? Pues, quien tiene treinta años recopilando su obra, su pensamiento y su vida, no necesita autenticadores.
Tomé el tomo sin solicitarlo y... lo robé.
No se tome este acto mío a la ligera. No solo estaba preservando una obra del nuevo fundador de las letras, sino que el azar, o su primo dictatorial el destino, habían unido a esta obra impar con la única persona que podía entregarla al mundo sin deformaciones.
Tuve que evitar el deseo de correr para llegar a mi casa. Una vez en ella, me senté a la luz de mi lamparita halógena y abrí cuidadosamente el libro.
Por supuesto que no tenía firma.
Pero ya en su primera página, supe que estaba ante la obra maestra con la cual ni el escritor más ególatra soñaría en escribir: Ante mí, tenía una página en blanco impoluto.
¡Qué maestría! Rodríguez Madrid había llevado, sin escribir una letra, a cimas insospechadas el uso del idioma. Entendió la vida que existe en los espacios en blanco, entre las letras negras y pesadas que conforman las palabras, pero que son su alma invisible, su esencia, y lo plasmó, no en una, sino en casi mil páginas de silencio y espacio infinitos.
Horas estuve contemplando esa primera, magistral hoja, viendo las sombras de los árboles que señalaban con dedos sin luz, sobre ella, sin mancillarla. La interpreté con reverencia, y me sonreí, porque yo podía construir a mi antojo letras encadenadas en oraciones que eran al mismo tiempo hechura de este biógrafo de medio pelo y del gran escritor. Yo podía escribir sin tomar la pluma, mientras él, desde la tumba, dictaba.
No desvarío. Esto le ha ocurrido a todos y a cada uno de los poetas y novelistas que han estudiado esta obra.
El autor, por fin, había logrado con este libro estar por siempre fuera del alcance de críticos mordaces, halagüeños o conocedores. Al mismo tiempo, nadie podía citarle para justificarse o engrandecerse. Había, sin mover la pluma siquiera, anulado el núcleo de todo lo que es odioso en la literatura, y abría las puertas de lo que sería el movimiento más fructífero para la lengua y el intelecto: el abstenerse de escribir. Miles de escritores con libros publicados abjuraron de sus letras, hicieron votos de no tocar una pluma nunca más, ni para firmar un documento siquiera, y se dedicaron a hacer largas colas para tener el privilegio de admirar esa primera página perfecta del libro de nuestro bienhechor.
Recientemente, una delegación de sabios asiáticos estudió varias páginas del libro, y declararon, por el estudio demiúrgico de la simetría vertical no convencional, que el libro había sido escrito con espacios ideográficos del chino mandarín, y citaban la dinastía. Este atrevido concepto ha hecho que expertos de todo el mundo deseen estudiar a fondo el libro, y hasta unos herejes propusieron una prueba con Carbono 14, sugiriendo que quizás el libro haya sido empezado en Mesopotamia hace unos once mil años, y Rodríguez Madrid solo le hubiese aportado sentido de actualidad y confusa musicalidad.
Mientras la diatriba sigue, yo concluyo su compleja biografía, satisfecho por mi vida, que no ha sido otra que ser el espacio entre palabras del más grande escritor de todos los tiempos.

36 comentarios:

ROx dijo...

Que te parece el titulo, "Ficciones de Protheus"?. Tiene un tonito Borgiano, el asunto.

Kathy Alvarado dijo...

En esta ocasión nos regala Ud. una muy corta pero densa obra. De genial factura.
Permítame sí decirle que si no quiere mucho a Nietzsche ni a Borges, ambos están pintaditos esta vez.
Admiro la calidad, pero me parece muy denso para lo que los blogs significan.

protheus dijo...

Rox, Sra (o Srta) Alvarado:
En efectom, en esta ocasión, y tal como lo había hecho antes en otros torcidos intentos míos con Jules Verne, Stephen King y Cook, tomé elementos del discurso de este buen poeta y pésimo filósofo que es Nietzsche, y algunos elementos de Borges ("Circular") en un "homenaje" a la calidad literaria de ambos.

Rita dijo...

Protheus, GrAcIaS por tu visita.
No se que le pasó a Blogger el otro día, quise dejarte un comentario y no pude, me abría una pantalla para enviarte un mail.
Sólo quería decirte que estas entre mis preferidos y que me encanta tu manejo de la palabra. Nuevamente gracias por deleitarnos con tu blog.

ROx dijo...

Lo hiciste muy bien!.

Sin Anestesia dijo...

Protheus
gracias por venir a mi casa, pasé por aquí pero te comento que no se porque en mi computadora las palabras con acentos salen escritas de forma loca, es una cuestion de formateo que tengo que resolver. No puedo leerte todavía. Me pasa también con otro blog que me gusta mucho y que solo puedo leer en otra compu. Cosas de la informática.

Gracias y nos seguimos viendo,

protheus dijo...

rita: el placer es mío, que me permitas ir a tu casa, ese blog de hadas y bosques ideales.

Rox: Gracias mil.

Sin Anestesia: Eso tiene sencilla solución. intentaré dejártela en un correo. Saludos.

Anónimo dijo...

Tanta calidad y variedad en los textos me hacen sospechar que vos no sos el autor original, que copiás al dedillo y que ni doctor, como decís ser, sos en verdad.

Ricky del Norte dijo...

Muy bueno tu post, biografia del mas grande escritor!!!.

Saludos.

protheus dijo...

Anónimo: Bienvenido, seas quien seas, mientras mantengas el respeto por mis lectores puedes opinar a gusto.
Mientes: no tengo tal calidad, ni mucho menos variedad. Si me lees con detenimiento, verás que casi todos mis relatos son de Medicina, porque SÍ soy Médico, y de los de vocación.
También soy el autor de estos hijos de mi cansada mente, aunque no me precio de original, pues recibo influencia de muchos, y no reniego de ella ni la oculto.
Por último, quiero agradecerte te tomes la molestia de leerme, que no todo deben ser halagos en la vida; eso sí, me gustan las discusiones de altura (de altura argumental y de calidad humana, digo).
Ps: extraño voseo.

protheus dijo...

Ricky: Se te extrañaba por aquí. saludos.

Freyja dijo...

HOLA AMIGO, ES UN GUSTO LLEGAR AQUI
ME GUSTO LA BIOGRAFIA
GRACIAS POR TUS SALUDOS EN AQUELLAS PEQUEÑAS COSAS, LA VIDA ES ESO, COMO LA CANCION
MIL BESITOS Y QUE ESTES MUY BIEN
GRACIAS


EBSOS Y SUEÑOS

Freyja dijo...

Y DESDE EL BALCON DE LULLY GRACIAS POR TUS SALUDOS Y LEER LA ENTREVISTA QUE ME HICIERON
UN ABRAZO AMIGO Y CUIDATE
BESITOS



BESOS Y SUEÑOS

almaenamorada dijo...

Tremendamente interesante tu post!
=)

Me gusta encontrarme con buenos "detalles", enterarme asombrada delo que nso comentas.
Me gusta! y te agradezco que lo hagas.
=)

Mil saluditos y feliz miercolitos!

protheus dijo...

Freyja: Sí, lo monumental de la vida está construido a punta de detalles. Un beso.

Alma: Ese avatar de ojos luminosos es una alegoría de lo luminosas que son tus palabras. En lo que tenga tiempo, te enlazo en mi blog, lo cual será un honor...

Darilea dijo...

Complicado pero interesante.
UN besito es un placer leerte de verdad ;-)

Freyja dijo...

mi lindo amigo gracias por tus saludos en Sucesos
el amor se puede escribir en letras pero tambien olvidar
yo te doy las gracias por tus cariños y compañia amigo
te dejo besitos y que estes muy bien
un abrazo grande un cuidate



besos y sueños

Ernesto dijo...

habría que citar también aquella obra de John Cage que consiste en 4 minutos de silencio. pero hay mucho más que decir sobre esta hoja en blanco y su significado, su relación con el espiritualismo oriental, la doctrina Zen, etc.

Rodolfo N dijo...

Un placer visitar tu pàgina, llena de cultura y buena onda.
Un Abrazo, amigo

protheus dijo...

Darilea: su lectura no es fácil, de esas que se hacen de un tirón; es un artificio para darle temporalidad.

Freyja: Saludos.

Ernesto: sabía que sería de gran ayuda tu opinión. Las culturas amerindias inventaron el cero, parece que años antes que en Asia y Europa; de allí nace la página en blanco de este artículo. El Nirvana ó extinción es otra referencia. Cage es un buen autor; quizás mi sub-consciente se apoyó en parte en su obra.

Maestro Rodolfo: Usted, mentor y referencia obligada de muchos de quienes escribimos en los blogs, me honra con su deferencia.

Perséfone dijo...

Excelente relato, lleno de detalles que rayan en la ironía y la belleza.
Las interpretaciones de un mismo hecho son muchas. El como puede ser leído un libro en blanco es tan infinita como hombres hay.

Te confesaré que tenemos un gusto en común y es el de la salud.

Abrazos!

Oswaldo Aiffil dijo...

Excelente doctor Prot! Me gusta mucho su originalidad y su sagacidad. Muy intuitivo. Un abrazo!!

Câline dijo...

Yo siempre caída de la mata... me creí todo al principio. Siempre me pasó con la primera persona. En fin, qué divino habría sido poder leerlo ;-)

..·: Anita :·.. dijo...

Estimado Protheus, permítame decirle que me ha encantado su blog. Así que ya seré una lectora asidua del mismo.-

Bueno, la verdad es que escribís muy bien, me han gustado tus posts.-

Besos.-

Una nueva lectora de tu blog bajo una luna de acuarela...

Isabel Romana dijo...

Te felicito por este texto, resulta muy convincente, y eso ya es mucho en literatura. Saludos cordiales.

Naky Soto dijo...

¿Cuándo es que es el día de los inocentes? ¿no te adelantaste un poco mi querido Prot? ¿y yo en cuál nebulosa estaré viviendo?

Un abrazo sin biografía,

3rn3st0 dijo...

De visita por primera vez y agradecido de haberme atrevido a pisar sobre tu URL en algún comentario que ya no recuerdo por por lo blanco que me ha dejado éste relato, por demás de excelente factura.

Agradecido además, de poder encontrar escribientes que como tu hacen que la vida en el cyberespacio no sólo sea llevadera sino placentera en extremo.


Saludos desde Guanare :-)

Qymera dijo...

He leído esta publicación última tuya y mi primera. No quiero agreagar palabras enrevesadas (ésta misma lo es) en fin, que me gustó el modo en que creas la intriga y hasta me pareció que podía continuar la historia. Vendré luego por más. Saludos

IGNACIO dijo...

Veterano en la pluma, maestro de los espacios en blanco, al fin y al cabo son los que más se aprecian, (cuando ya se aprecia al lector), porque dejan correr las fantasías como agua en nuestro cuerpo.
Blanca hoja, discectomía que nunca llega a producirse.
Protrusión compleja de intervención, a la ligera y sin protocolo.
Mis humildes palabras fórmense su propio juicio, y dejénse para las demás, el enigma de páginas en blanco.
Un abrazo.

protheus dijo...

Perséfone: Y yo tengo el gusto de leerte.

Oswaldo: Se le retorna, amigo. Gracias por dejarme saber que está por acá.

Câline: jardín de margaritas/hoja en blanco/flor de silencio.

Anita: ¡Bienvenida, siempre! Un placer enraizarme en las letras tuyas.

Isabel: Bienvenida por estos lares. Espero mantener tu interés y el respeto profundo por mis lector@s/lecturas. Puntualmente.

protheus dijo...

Naky: ?????? Like bird lost on the grass.

Ernesto: Amigo llanero, te retorno el saludo y agradezco la caballerosidad de tus palabras. Un abrazo de ciberpana.

Qymera: leerte siempre es inspirador; hasta en tus comentarios.

Nacho: tú sí que escribes poesía, profusa y bellamente. Siempre te leo.

Khabiria dijo...

Mi problema es que cada vez que paso por aquí me quedo sin palabras...ellas me traicionan y me dejan sola frente a este monitor trémulo...cuál es la medicina para esto Doc?

Supermamá dijo...

Excelente relato entre blancas hojas de un libro robado al destino. No se si es real la historia, pero supiste atrear a ti la realidad de todos nosotros.
Felíz finbe
bs.

Nestor dijo...

Hay una suerte de mensaje secreto en este texto,que transcurre debajo de las meras palabras.

Una escena que se percibe sólo con la pasión de un alquimista,o un juglar.

Yo he buscado el poema ideal,pleno de ecos y resonancias,eterno,entrañable y multiple.

El lugar donde lo no dicho,adquiera la jerarquía de una revelación.

Rodríguez Madrid,resume todo esto,y más,en la centésima de segundo que toma visualizar su obra póstuma.

Protheus,Bustos Domeq no lo hubiera hecho mejor.

Mi abrazo de siempre

Eduardo dijo...

¿Que decir?... me quedé sin palabras, ¡Que casualidad! jajajajaja...

Excelente historia, excelente!...

Es que quede anonadado... de verdad.

Un Saludo!

protheus dijo...

Khabi: Me ocurre lo mismo contigo, solo que yo, solo tengo palabras, y esta fiebre que consume...

Supermamá: toda historia tiene algo de real, algo de fantasía, y mucho de subjetivo. Lo importante es disfrutar la mariposa sin clavarle un alfiler... Dejarla revolotear.

Néstor: Un abrazo, gracias por estar en contacto y por tus frases que animan como el vino bueno.

Eduardo: Amigo, gracias por permanecer. Un abrazo. Y gracias mil.