jueves, octubre 20, 2005

¡Oh, Capitán, mi Capitán!


Tuve el inmenso honor de conocerle a mis nueve años de edad, gracias a una hermosa edición del Círculo de Lectores. Como suele ocurrir con todas las cosas buenas, mi encuentro con el Capitán ocurrió al final; es decir, leyendo La Isla Misteriosa, su última aparición. Con el tiempo leí Los Hijos del Capitán grant, 20.000 leguas de viaje submarino y, aprovechando como excusa estos dos títulos, releí varias veces La Isla Misteriosa.
Jules Verne iluminó parte de mi vida con el personaje poderoso del Capitán Nemo, hombre, como yo, que no sentía demasiado aprecio por la Humanidad.
¿Quién era este Capitán? Verne nos tuvo en vilo hasta la última saga de la trilogía, donde devela que es un príncipe de Dakkar, India, hijo del rajá de Bundelkund, sobrino del héroe de la resistencia india contra el Imperio Británico, Tippo-Said.
Fue enviado a formarse en Europa, donde aprendió arte y ciencia por igual, y se convirtió en sabio leonardino. Regresa a la India, se casa y tiene dos hijos. En su deseo por la liberación del yugo colonialista inglés, emula a su tío y lidera la rebelión de los cipayos. Nunca es alcanzado por sus enemigos, pero sí lo son sus padres, esposa e hijos, quienes son ejecutados. Asqueado del mundo, más concretamente de la Humanidad, se retira, con una veintena de seguidores,a una isla desierta, donde hace uso de científicos y tecnologías con el restante de su fortuna, y construye un pavoroso submarino, totalmente independiente y autónomo, en el cual se embarca a aislarse del mundo... Aunque queda conectado a éste a través del hilo más esclavizante: el odio.
De esta manera, Nemo, a bordo del mítico Nautilus, se dedica a hundir embarcaciones.
En este oficio es encontrado por sus tres huéspedes forzosos, rescatados por Nemo luego de hacer zozobrar la fragata Abraham Lincoln.
Hay dos escenas de una belleza formal grande en esta parte: primero, cuando Nemo ve los cadáveres de los marineros siendo acogidos por el mar, y marcha a su camarote a llorar de rodillas frente a la fotografía de su familia perdida para siempre. Segundo, cuando Nemo da una bienvenida fría pero acogedora a los tres "huéspedes" del submarino.
Nemo viviría en bonanza económica gracias al rescate de los tesoros de los galeones españoles hundidos en la Bahía Vigo, en 1702.

El Capitán Nemo era un homófobo atormentado por un pasado que no podía cambiar y, menos aún, olvidar. Hombre valiente, sabio, amargado retorcido y, sin embargo, incapaz de infligir daño sin un propósito de redención en el daño mismo. Su personalidad paternalista, atractiva por sí misma, se ve empañada por una ira que le sacude y saca de sí, lo cual lo vuelve impredecible. Yin-Yang. Su desprecio por la muerte, más bien un desapego a la vida como consecución material, lo acercan al heroismo; pero su odio llevado al extremo hace que enarquemos la ceja, y nos recuerda sucesos recientes de intolerancia.

Su personaje ha asaltado la gran pantalla en muchas ocasiones, unas con mayor tino que otras. Para el recuerdo:

20.000 leagues under the sea, en 1916, de Stuart Patton, Universal. Película muda en la cual el Capitán es interpretado por Allan Hollubar.
La Isla Misteriosa, en 1929, con un Nemo bien interpretado por Lionel Barrymore, el famoso actor abuelo de Drew Barrymore y, como su nieta, aficionado con mucho entusiasmo a los efluvios del dios Baco. recomendable, con copas demás y todo.
20.000 leagues under de sea, de Disney, en 1954, con un James Mason dando vida al Nemo de mis recuerdos, y un Kirk Douglas cual laureado Michel Schumaher, peleando el segundo lugar, en esta ocasión.
La Isla Misteriosa, en 1962, Cy Endfield Robert Ryan, actuando Herbert Lorn como Nemo.
La Ciudad de oro del Capitán Nemo, en 1969, intentó dañar las neuronas y ofender la inteligencia de los cinéfilos, con james Hill capitaneando el atentado.
La Isla Misteriosa, en 1973, con un muy egipcio Omar Shariff, quien no hizo ningún favor al personaje; pero Nemo, sin rencores, retribuyó al actor con unos doblones para sus arcas personales.
Viaje a la Atlántida del Capitán Nemo, en 1978, con un excelente Nemo encarnado por José ferrer, y un Alex march como director, intentando hacer naufragar al personaje, junto a toda la h trama.
No quiero ni mencionar el bodrio reciente con Sean Connery y un Nemo semi-irracional, esa película que reunió los meores personajes de la literatura fantástica europea del siglo XIX... Al director y al guionista les calza al pelo la frase de "mucho camisón pa' Petra."

15 comentarios:

Ximena dijo...

Surcar los mares disfrutando las maravillas de la Naturaleza, lejos de los hombres y su oscuridad...

Birdy dijo...

Que lindo empezar tu relato con aquella frase electrizante en dónde los adolescentes se levantan de sus asientos y se paran sobre las mesas de sus pupitres para rendirle tributo a un soberbio Robin Willians....¿cómo nos brindas entre lineas tu vida y expones tu corazón y demonios..así...simplemente así....!!.... que desasociego...

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Y Mr. Spock.
Si con lo de Nemo me dejas sin palabras, espero a Mr. Spock!!!

RomRod dijo...

jeje solo que el capitán del poema era Lincoln ;-)

A mi en lo personal nunca me gustó Nemo, siempre me pareció un neurótico. Prefiero al capitán Ajab y su obsesión contra el monstruo blanco jeje.

De Verne mi preferida por cierto es Viaje al Centro de la Tierra. Y en el cine la Vuelta al Mundo en Ochenta Días con Cantinflas y la versión de Hallmark de Viaje al Centro de la Tierra que me pareció magistral por los efectos especiales.

protheus dijo...

Ximena: "los hombres y su oscuridad". Veo que usted guarda ese poema mío. Me honra.
Birdy: pocos reconocerían el encabezado y su origen, aplicado a Lincoln (nombre de la fragata que nemo hunde, y de donde provienen los tres naúfragos, cosa nada casual, por cierto). Sigues dejándome... impresionado, por decir lo menos.
Silmariat: Mr. Spock pronto vendrá a la vida; pero necesitaré de tu ayuda, ya sabes por qué.
Rom: lee a este maravilloso pesonaje entre líneas. Lo verás diferente a como lo viste en tu adolescencia.

Dory dijo...

yo juraba que nemo era el pescaito que se perdio en el mar...

Petrusco dijo...

La Isla Misteriosa es uno de los mejores libros que he leído en mi vida. Tanto entre todos los libros de Verne que he tenido la suerte de leer como entre cualquier de los otros libros que he leído. Esa primera lectura la hice como a los 15 años de edad y tengo planeado volver a leerlo quizá unas 10 o 12 veces más. El tiempo dirá si me reencuentro tantas veces más con Ciro Smith o con Pencroff

Carlos dijo...

Verne es un profeta. Cuando el hombre llego a la luna (yo tenia 18 años) nunca olvidaré todas las comparaciones que se hicieron en la TV con el viaje a la luna

Estoy seguro que por esos lados también anda un Nemo que no conocemos,,,,,,,,,,

Hombre Lobo dijo...

Afortunadamente omitiste cualquier mención al origen de esa imagen de Nemo con la que has adornado este texto.

"20.000 leguas..." fue la segunda novela que leí en mi vida, y es mi segundo libro favorito de Verne después de "Viaje al centro de la tierra".

Ahora, una pregunta: la palabra "homófobo"... ¿no se refiere (al menos hoy en día) a aquel que siente odio hacia los homosexuales? ¿No será que la que querías poner era "misántropo"? Que yo sepa, la convivencia de todos esos hombres sudorosos dentro del Nautilus 24 horas al día no afectó al capitán Nemo TAAAANTO.

protheus dijo...

Homófobo es quien odia a la humanidad, sin discriminación de género. La usaron los franceses en referencia a otro apasionante personaje de la noche de los días: Rasputín. Era un descalificativo. Por supuesto, cuando empezaron a asomarse de nuevo los derechos de los homosexuales, la palabra revivió, con una nueva acepción. Recuerda que, soslayando a Lawrence y su no tan Lady Chatterly, la literatura de la época no era muy sensual, que digamos. El Nautilus era un casto leviatán, hasta donde sé. La imagen que adorna mi artículo fue sacada, ex-profeso, de la bazofia de película The League of Extrordinary Gentlemen, o como se llame, la cual ya destrocé al final del artículo, y espero que se hunda en lo más profunso, y quede pisoteada por el Nautilus. Fíjate que pienso que el director y el guionista hicieron un gran esfuerzo, pues creía imposible pudieran hacer algo malo con semejante idea paras una película, apuntalada, además, por excelentes actores y personajes universalmente queridos. Era casi imposible poner la c... Pero lo lograron. Eso se llama arte, del escatológico.

RomRod dijo...

te prometo que me releo las 20 mil leguas (no me cuesta nada releer a Verne, es como un vicio mio). Creo que tienes razón en lo de la percepción que tengo de Nemo. Creo que era algo de claustrofobia que tenía en esa época jajaja no me gustaba para nada que Nemo viviera en un submarino (que ni siquiera era amarillo).

Hily dijo...

Te puedo decir algo...bello protheus...me fascinas cada día..estas magistrales líneas con que desprendes tu pasión literaria...me envuelven...
Verne..definitivamente uno de mis tesoros de cuando mi padre me regalo parte de su atesorada biblioteca y en ellas está:20.000 leguas y es un libro q es oro tanto por su contenido como por la ilustración que trae...Comparto perfectamente la idea de la homofobía lamentablemente en estos tiempos deberian de tenerle menos homofobía a ciertos personajes...tanto por su inclinación,condición y forma de ser...let it be!!
mi querido protheus,aunque hada joven relativamente a tu lado soy...mi soñador apasionado del mundo.estoy contigo,donde desees.te lanzo polvos de estrellas..para que mis besos te acompañen.sigue llenandonos de tus intensos y sabios comentarios..Besitos.Hily

Hily dijo...

otra cosa...love it´s my life de Queen,es parte de los sonidos de mi vida...comparto ese sonido que envuelve este blog..y si soy retro pero no por inclinación..fui concebida según mis padres con música...con lady de kenny rogers...y desde los dos años,escucho a janis joplin,led zeppelin,queen,the dooors ,the beatles,y otros q eran los favoritos de mi padre y los llevo en mi sangre,en mi vida latentes porque ellos me recuerdn de donde vengo...gracias por el comentario dejado en mi blog...besos

Edén del Vainero Psicosocial. dijo...

¡Hola capitán!
Aquí estoy, de vuelta, luego de extrañarlos mucho.
Coincido con Carlos en que Verne es un profeta, incluso diría que genial.
Como geniales son tus gustos literarios y tu manera de abstraerlos, y ya veo que desde chamo.
Un abrazote Prothe!!! Y un gusto leerte nuevamente mi pana!!!

Anónimo dijo...

¡Capitán Protheus, mi Capitán! Haga lo que quiera conmigo, mi Capitán.