martes, octubre 11, 2005

Don y Lucy

30 de Noviembre de 1974. Localidad: Hadar, Triángulo de Afar, Etiopía.
Cerca del mediodía, el paleoantropólogo Donald Johanson y su pupilo, Tom Gray, sorteaban las piedras calientes del desierto, buscando fósiles a una temperatura ambiental de 43ºC. Caminaban lentamente, inclinados hacia el suelo, como ancianos paseando un perro pesado y entusiasta. Gray conminó a Johanson a regresar al campamento, pero éste le dijo que esperase, que iba a revisar tras una colina. El caso es que Johanson estaba particularmente angustiado. La campaña sobre el terreno de ese año llegaba a su fin, y el equipo bajo su cargo no había hecho aún un descubrimiento que justificase la suma gastada. Quienes financiaban las campañas podían sentirse enojados, o aún estafados, y retirar su apoyo, dañando la imagen del joven colector de fósiles. Por ello, con esperanzas y cierta desazón, Johanson recorrió con la mirada el terreno. De pronto, se detuvo petrificado. Ante sus ojos, los fósiles empezaron a aparecer. Gray se unió a él, ya de rodillas, y terminaron abrazados y gritando como locos, en medio del calor.

Se recuperó el 40% del esqueleto de un ser extraño, nunca antes visto. La hembra (gracias a la pelvis se supo su sexo) de un homínido que caminaba erguido como nosotros, de hace 3 a 4 millones de años, de poco más de un metro de estatura, con un cerebro de chorlito; es decir, una capacidad craneana similar a la del chimpancé, lo cual dio al traste con la teoría que rezaba como un credo (Lo siento, Engels) que el cerebro había moldeado y propulsado nuestra Humanidad. Este ser caminaba como nosotros aún antes que el cerebro se "humanizara."

Fue llamada Lucy, por una melodía de los Beatles que sonaba en el campamento, y catapultó a la Paleoantropología y a Donald Johanson al cielo, como en la canción. La especie se llamó Australophitecus afarensis, y es la mejor conocida entre sus semejantes.

Owen C. Lovejoy, una autoridad en locomoción, le pidió a Johanson, en 1973, cuando le trajo a su laboratorio una rodilla fósil de afarensis, que consiguiera el individuo entero. Al año siguiente, le trajeron a Lucy. Lovejoy pidió entonces que le trajera varios individuos, pues la incredulidad en el campo de los eruditos, continuaba. Johanson fue a Hadar en 1975 y trajo consigo restos fósiles de más de 30 individuos.

Muchas cosas han pasado desde entonces, unas excitantes, otras controversiales e intrigantes. Para mí, Lucy fue mi entrada, por la puerta grande, a la pasión por la Paleoantropología. Ese año, la Anatomía cobró vida e interés ante mis ojos, lo cual me ayudó a escoger la Medicina como carrera. Y, más interesante aún, me resulta la discusión sobre evolución y religión. Usted, ¿qué opina? ¿Son incompatibles? ¿Fuimos Creados por Dios, evolucionados con Dios o evolucionados y sin Dios?
Nos vemos.

16 comentarios:

Hombre Lobo dijo...

Pienso que el hombre (hablo de la humanidad en general) NECESITA creer que fue creado a imagen y semejanza de Dios, cuando yo creo que en realidad es todo lo contrario. Evolucionistas y creacionistas parecen no ponerse de acuerdo, y creo que jamás se logrará, porque ambas tesis son, al parecer, imposibles de demostrar a ciencia cierta. Si somos el resultado de un "accidente" originado hace millones de años o si por el contrario nuestra naturaleza se debe a algún proceso divino, esa es una pregunta que nunca será respondida.

Creo que "2001: Odisea del espacio", esa espectacular novela de Arthur C. Clarke, lo resume bastante bien.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Drago Suttalo está inscrito en el libro de mi vida por una frase que le dijo a Lucianno en aquel edificio de sueños:
"Lo más seguro, es que quién sabe?"

protheus dijo...

La Teoría de la Evolución está sólidamente fundamentada, en mi opinión, y no existe otra alternativa plausible, hasta ahora. La cuestión es que yo no la veo como negadora de la presencia de un Dios, sino que me habla de un Dios que no anda interviniendo en todo; más bien, es un Dios que "planificó" un fenómeno desordenado, entrópico a nuestro parecer, en el cual de lo más sencillo a lo más complejo, todo seguiría su curso...
Yo creo en Dios y en la evolución; es que no le veo la contradicción.

Anónimo dijo...

Yo creo en la capacidad del hombre para desentrañar los misterios del alma....ni más ni menos....en Darwin, bueno..No fue el quien dijo "...Así la incredulidad crecía en mí con gran lentitud, pero al final fue completa. Fue tan lenta que no sentí angustia, y desde entonces nunca he dudado por un solo segundo de que mi conclusión era correcta"..yo creo que si

Anónimo dijo...

El plan de la creación, en mi humilde opinión, incluye la evolución. Si no fuera así, Dios tendría que hacer figuritas de barro cada vez que surge una nueva especie y romper los moldes cuando otra se extingue.

Por otro lado, lo que está hecho a imagen y semejanza de Dios es nuestra alma inmortal (y nuestro deber es salvarla para la vida eterna) Caso contrario, a quién se parecería físicamente Papa Dios? Todo el mundo es diferente en lo físico, mas en lo esperitual somos lo mismo...Allí no hay evolución (a excepción de diferencias culturales, que ya es otra cosa). Los ortodoxos dicen que el hombre es el icono de Dios. Pero ya eso es cuestión de Teología.

Me gustó te post, RR. Como siempre, me hiciste pensar.

AQ

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Cuando estudiaba “Lógica”, con aquel sacerdote vasco de pasada sotana negra y voz de trompeta fuera de las murallas de Jericó, se nos hacía una pregunta, su acertijo del primer día.
“Sería posible que Dios, en su inmenso poder, idear una piedra lo suficientemente pesada como para que Él no pudiera moverla?”
Luego después de pasarnos toda una interminable semana, discutiendo buscando la dichosa respuesta posible y con su valedera argumentación. Llegó el día de los días y Él, desde la Cátedra, nos rompía toda posibilidad de éxito con su mirada, extraña mezcla del Moisés de Miguel Ángel y toda la cólera del personaje bibliotecario creado por Eco para el Nombre de la Rosa.
“No se puede mezclar el campo de las ideas, lo ideal, con el campo real, lo real. Dios habita en el mundo de las ideas, creado por el hombre para explicarse lo no comprendido. Una roca, es algo completamente real, todos alguna vez hemos visto alguna roca. Pero eso no quiere decir que no exista Dios y que la piedra quizás sea una simple idea”.

Volviendo al tema que nos compete, él no aceptar la evolución sería una posición, por lo menos, estúpida ya que es completamente tangible, comprobable, palpable.
Dios y la creación es un tema lo increíblemente difícil e irrefutable como para aceptarlo o no.
Por menos de esto, muchos fueron pasto de las hogueras de la inquisición.

Creo en la evolución, en la naturaleza…, mi problema privado es quién mueve los dados. Cada vez que veo el cielo y sus estrellas, pienso…, tanta materia, tanta energía y aquí nosotros, vulgar polvo cósmico, con terribles delirios de grandeza.

Tema amplio y difícil como para no dejarlo pasar.

RomRod dijo...

revisa este blog por si no lo has visto antes. Es sobre estos temas de la evolución. Muy interesante tu nota. Saludos!

Edén del Vainero Psicosocial. dijo...

La evolución es parte del todo. Parte de nacer, crecer, reproducirse y morir. Está implícita en la historia. Por otra parte, yo soy de las que nunca obvian que somos también un todo: cuerpo, mente y espíritu...

Un abrazote Prothe!

Hombre Lobo dijo...

Claro, de que hemos evolucionado eso no hay duda. A lo que me refería cuando decía que no podíamos estar seguros era al surgimiento de la Vida (pero con mayúscula).

En cuanto a lo Dios, el Hombre, y la Imagen-Semejanza, creo que somos nosotros los que hemos dotado a Dios de características humanas (sobre todo en cuanto a lo moral), en el mejor de los casos para no sentirnos solos. Personalmente, creo que él no tiene nada que ver con eso.

Prefiero la tesis de Arthur C. Clarke: somos inteligentes, sí, pero también somos solamente una inteligencia más de las millones que debe haber en el universo. Dios (sea quien sea) quizás pasó por aquí, metió la mano, hizo su trabajo y se fue, para dedicarse a sus otras creaciones.

protheus dijo...

Aprecio en mucho todas las opiniones. Un evolucionista creyente firme en Dios como yo, se nutre mucho de Uds. en una era acomodaticia. Rom, conozco a Panda. Lo recomiendo.
Un gran abrazo a todos.

Canela dijo...

Epale protheus, dejandote un saludito por aca...;)

Hombre-Extremo dijo...

"El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir."

Así lo dijo Albert Einstein.

Este post me hizo recordar la sensación que me dejó la pelicula "Contacto", con Jodie Foster.

Saludos.

Gustavo er Cura dijo...

Umm tema peliagudo e interesante. La iglesia no niega la teoría de le evolución, pero tampoco dice que no exista Dios y que como muchos comentan aquí no haya metido la mano en la creación. Primero porque en la cadena de la evolución (que debería ser continúa, de allí su nombre) hay grandes saltos. La gran pregunta es cuando ese hominido que muchos cientificos dicen q salío del mono y paso a ser un humano, es amplío rango aun no encontrado (si es así espero la corrección porq cometo errores) es donde la Iglesia indica que esta la creación, ya que puede verse q cada día se encuentra un hominido de millones de años mas antiguo que otro y así sucesivamente.
Es cierto lo intangible lo q no se palpa nuestro espíritu es donde mora ese Dios que muchos negamos y q nos mueve por dentro a obrar..
Es un tema para dar mucha tela y un salu2 amigo Protheus y gracias por la visita

Maléfica dijo...

Me quedé con la duda de si algunos años después no dijeron que lo de Lucy era una patraña...

metaforica dijo...

la eterna polemica entre teorias: evolucionista y creacionista.. para mi hay demasiados misterios, pero creo definitivamente en la evolucionista...interesante tu post.me parecio muy bella la forma en que descubriste tu vocacion por la medicina..

protheus dijo...

Gracias a todos. Buenéfica: Lucy fue tratada como patraña, como madre de simios y no humanos (los humanos SOMOS simios, y son ellos quienes deberían avergonzarse), etc. Pero, pasados los años, cda vez esa señora se afianza más como nuestro ancestro. Gustavo lo deja entrever. La evolución no prescinde de Dios; no lo nombra porque es una teoría científica, y Dios está más allá de cualquiera.