lunes, noviembre 19, 2007

José Saramago y Nuestra Ceguera


El libro Ensayo Sobre la Ceguera, de José Saramago, es el relato de una situación extrema: una epidemia de ceguera altamente contagiosa, la cual termina siendo la justificación para plasmar la falta de solidaridad del ser humano y la inutilidad de todos los alcances culturales y tecnológicos, lo cual nos hace encarar la ceguera final: la del retorcido egoismo.
Los puntos fuertes de la obra son el suspenso in crescendo, la sensación opresiva en la cual el autor envuelve a sus personajes (Adoradores de Barney: abstenerse de leer este libro) y el manejo psicológico impecable de nustras más bajas pasiones.
Las no pocas debilidades son: Primero, el prescindir de la mayoría de los recursos de la escritura, como son los guiones de diálogos, los puntos y aparte, las comillas, los paréntesis y un largo etcétera. El autor me parece que peca de ególatra y me lleva a una lectura innecesariamente pesada; todo por un arranque al mejor estilo del David bíblico, quien desdeñó armadura, lanza y espada por una honda para medirse contra Goliat. En mi caso, el respeto al lector debe ir antes que el ego; miren que el respeto escasea mientras el ego campea. Segundo, el narrar en tercera persona la mayor parte de las veces para luego, en algunos pasajes, echar mano de la primera persona, solo añade confusión a un texto ya de por sí pesado por la razón antes expuesta. Tercero, el no darle nombres propios a los personajes, que resulta ser una simpática novedad, termina volviéndose contra el escritor, pues todos recordaremos finalmente a la ceguera blanca, y muy pocos al Viejo de la Venda, por ejemplo.
De cualquier manera, este excelente escritor cuenta con el Premio Nóbel de Literatura 1998, patente de corso para mandar al traste con cualquier crítica, y a un sitio peor al crítico que ose tocar a estos héroes modernos investidos con la égida de un premio, una medallita, un aplauso colectivo.
Oso darle un pírrico 3 sobre 5 posibles.

7 comentarios:

almaenamorada dijo...

Y..vaya que nos das una gran reseña al respecto, lo cual me parece magnifíco.Gracias..!


Al enncontrarte aquí...y ahi(en mi corazón v.), dejándome una bella y sorpresiva huella..me dejas feliz, amigo.
Brindo por tu regreso, por nuestra unión que permanece intacta, llena de afecto!!

Besossss*********miles!
=)

CABINA AÉREA dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Rodolfo N dijo...

Interesantísimo como siempre tu aporte y me sumo a la alegría de tu nueva cotidianeidad.
Un abrazo

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Léelo en su idioma original..., la magia sería otra.

Todo lo mejor para ti.

Hombre Lobo dijo...

Al principio pensé que solamente era un comentario aislado. Ahora espero que esto signifique que has vuelto a las andadas. También mi regreso viene con cuentagotas.

Y ahora a Saramago: sí, tampoco es muy santo de mi devoción, sin embargo "Ensayo sobre la ceguera" me parece una de sus historias más redondas. Tiene una especie de pseudo-secuela titulada "Ensayo sobre la lucidez" que parte de una premisa interesante pero peca un poco de dispersa al entroncar con este libro. De todas formas, bastante recomendable.

De todas formas, la novela de Saramago que a mí, personalmente, logró conquistarme fue "El evangelio según Jesucristo", por la cual ya merecería el Nobel. Si puedes echarle un vistazo, hazlo, entre otras cosas porque es la novela de Saramago en la que menos se le ve el plumero de gran dinosaurio de la vieja izquierda europea, y asimismo porque en ella brilla por su ausencia ese molesto personaje-masa que suele protagonizar casi todas sus historias.

Un gran abrazo.

AEQUITAS dijo...

Cada escritor tiene su particular estilo de dar al lector el hilo en miel para así seguir el recorrido del texto, que pesado puso resultar, me atrevo a decir que se debió a que abarcar la complejidad de lo que en el fondo quiso hablar “en si lo que es el ser humano”, no puede ser reducido a un solo texto, con principio y final, tal vez otros se atrevan a retomar de cada punto flojo, el hilo que conduce a escribir un libro y mas.

Ernesto dijo...

a mi tambien me costo trabajo leer y entender este libro, no las palabras, sino su fondo, su razon de ser, la moraleja detras de la historia. pero, quien sabe, tarde 10 años en comprender 100 años de soledad, y quizas tenga que esperar un poco para este.