sábado, agosto 26, 2006

"Ego te Absolvo". Oscar Wilde

Nace en 1854, en Dublín, Irlanda.
Durante su infancia ya sus dotes intelectuales descollaron, por lo cual ganó numerosos premios y fue becado, entrando al Magdalen College de Oxford. Allí ingresa en los movimientos estético y decadente, se deja crecer el cabello y empieza a vestir ajustados pantalones de gamuza y a decorar su habitación con flores, plumas de pavo real y porcelana erótica. Además desdeñó los deportes "masculinos" de la época y adoptó un habla mordaz y aguda; nada de lo anterior le granjeó muchas amistades, y tuvo que sufrir en varias ocasiones la destrucción de sus habitaciones del Magdalen (las cuales se usan hoy día como Recepción) y alguna zambullida en el helado río Cherwell. Sin embargo, en ciertos estratos sociales, el esteticismo caricaturizado en la actitud lánguida y la vestimenta estrafalaria se abrieron camino gracias a la perseverancia estoica de Wilde.
A los 22 años conoce al pintor Frank Miles, y se hacen amantes en secreto casi de inmediato.
Después de graduarse - y sobrevivir - en el Magdalen College, Wilde regresó a Dublín, donde conoce a a Florence Balcome, de la cual dice enamorarse. Pero la dama inclina la balanza de sus afectos hacia Bram Stoker (Sí, ese Bram Stoker), por lo cual Wilde jura no regresar nunca más a su tierra natal, aunque incumplió en par de ocasiones dicha promesa.
La opereta Patience, la cual caricaturizaba al esteticismo con alusiones a Wilde, tuvo tal éxito en New York que un empresario envía al dramaturgo de gira por los Estados Unidos en una serie de conferencias, para que el público de esas latitudes conociera al personaje y éste le abriera las puertas a la obra.
De regreso en Londres, ya en 1884, conoce y se casa con una acaudalada Constance Lloyd, hija de un consejero de la reina; su dote le permitió vivir con holgura. Tuvieron dos hijos y pronto se divorciaron.

Debido a su relación con lord Alfred Douglas, fue acusado de sodomía por el padre de su amante, el marqués John S. Douglas, y condenado a trabajos forzados durante dos años. Y lean bien, que trabjos forzados en esa época no era un eufemismo.
Antes de continuar me pregunto yo: ¿No era igual de homosexual y de sodomita el conspicuo Alfred? ¿El marqués reaccionó por el bien de su hijo o por guardar las apariencias y salvarse del escarnio público?
El 14 de Mayo de 1897 Wilde fue puesto en libertad, y ocultó su desgracia cambiando su nombre al de Sebastián Melmoth. Siete meses más tarde, lord Alfred se cansa de él y lo abandona, y Wilde se marcha a París hecho una ruina.
El chico mimado por la élite victoriana de la época, una suerte de bufón genial para aquellos cuya moral hipócrita no pudo ni supo apreciar, falleció en un hotel parisino de meningitis, el 30 de Noviembre de 1900.

"- ¿Por qué no haces como el Príncipe Feliz?- preguntó la sensible madre a su hijito, quien lloraba por la Luna- El Príncipe Feliz jamás soñaría con llorar por nada."
"- Me consuela saber que hay alguien en el mundo que es inmensamente feliz - murmuró un hombre desilusionado mientras miraba fijamente la maravillosa estatua."
"- Parece un ángel - dijeron los Niños de la Caridad al salir de la catedral (...)
- ¿Cómo lo saben, si nunca han visto uno? -preguntó el Maestro Matemático.
- ¡Ah!, lo hemos visto en sueños- respondieron los niños, y el Maestro Matemático los miró severo y ceñudo, pues desaprobaba los sueños en los niños."
Extractos de El Príncipe Feliz.

Selecciono aquí algunas de sus menos mordaces pensamientos:

"A veces podemos pasar años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un instante."

"No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir, y decirlo."

"Que hablen de uno es espantoso. Pero hay algo peor: que no hablen."

"Detesto la vulgaridad del realismo en la literatura. Al que es capaz de llamarle pala a una pala, deberían obligarle a usar una. Es lo único para lo que sirve."

"Escojo a mis amigos por su buena apariencia, a mis conocidos por su carácter y a mis enemigos por su razón."


Siete años después de la muerte de Wilde, el Nobel de Literatura recae en uno de los más altos exponentes del colonialismo inglés, Rudyard Kipling, defensor de la "carga del hombre blanco", la cual consiste en el duro trabajo de los países civilizados para someter al colonialismo a los atrasados pobladores de Asia, América y Africa.

Posted by Protheus sábado, agosto 26, 2006 20 Comments:

Post a Comment