martes, mayo 16, 2006

HISTORIA MÉDICA (y V)

(Recomiendo leer antes Historia Médica III y IV, para mejor comprensión del escrito).


La policía se llevaba preso al forense, cuando éste vio al cirujano, quien pasaba distraído tras la muchedumbre de curiosos.
- ¡Doctor! - gritó el forense para llamar su atención.
Aunque había en el hospital en ese momento al menos decenas de médicos, el cirujano se dirigió hacia el forense como si esperara ser llamado.
- Dígame - le dijo.
- Ayúdeme. Fue una trampa.
- Continúe.
El forense no pudo soportar los ojos pequeños que le taladraban el alma. Ya lo montaban en la patrulla de la policía.
- Desconfíe de lo obvio. Nadie es quien dice ser.
Aún le mantuvo la mirada encima cuando la patrulla arrancó.

"Lo obvio: la ex-novia del forense se suicida lanzándose de un octavo piso. El forense llega, y consigue el cadáver en el piso. Luego cree que un taxista la asesinó en venganza por haberle hecho la autopsia a un familiar, y el forense asesina al taxista.Fin."
El cirujano se quedó pensativo. Pensaba en el forense, en la chica muerta...
Nadie es quien dice ser.
"¿La policía? ¿El taxista?" Le llamaba la atención que el taxista había ingresado hacía pocos días a la línea de taxis que usaba la chica.
Una luz iluminó su mente.
"¡El fiscal del caso!"
El fiscal se lució con el asesinato, resolviéndolo policialmente él mismo en una rueda de prensa a las 24 horas de las dos muertes, y judicialmente en un par de meses, durante los cuales se mostró como un hombre incorruptible y de principios morales graníticos, empleando parte de sus apariciones públicas en halagarse a sí mismo.
Para el cirujano, un héroe en su hospital, no le fue difícil entrar al laboratorio de Anatomía Patológica de la policía. Hurgó en los archivos, habló con los patólogos y hasta robó -con un extraño placer escociéndole en el cuerpo- muestras de tejidos de los estantes con frascos variopintos.
Cuando se marchó, llevaba un tesoro en carpetas y un botín en frasquitos escondidos bajo la bata de un blanco que desmentía lo bizarro del robo.
Sus últimas visitas fueron a los laboratorios de Toxicología y de Inmuno-genética.
Al poco tiempo, pidió cita para entrevistarse con el fiscal.

Entró a una oficina decorada con derroche de mal gusto y dinero.
Odiaba los escritorios inmensos de caoba colocados en el centro de la habitación, con una gran silla y un hombrecillo insignificante escudándose en ese mobiliario que pretendía intimidar.
- Mucho gusto, Doctor. Siéntese - saludó el fiscal, retirando la mano al ver que el cirujano no íba a estrechársela.
Se sentó y colocó unas carpetas, abriéndolas, sobre el escritorio.
- Usted sabe por qué vengo - dijo el cirujano.
- Sí. Ese caso está resuelto. pero le escucho igual.
- Está mal resuelto, señor. Le explico: la supuesta suicida fue ahorcada y luego lanzada por el balcón. Es decir, la asesinaron. pero de lo borraron del informe de la autopsia, realizado por un patólogo. Lo que desconce quien borró la información, es que las autosias son grabadas en la voz del patólogo que las hace, transcritas por una secretaria, y luego firmadas por el médico. Aquí le dejo la grabación, donde se habla de las marcas de estrangulamiento en el cuello de la víctima, y una fotocopia del borrador de la transcripción de la autopsia, donde describen dichas lesiones. Este borrador fue guardado por la secretaria, quien está dispuesta a declarar recordar dicha descripción, posteriormente suprimida. No me extrañaría que un análisis grafológico de la versión "corregida" revelara que la firma no es la del patólogo.
- No entiendo adónde quiere llegar - dijo el fiscal; pero un temblor fino en barbilla y manos lo delataban.
- Esto se pone más interesante aún si examinamos al taxista. Se trata de un hombre que pertenece a la iglesia en la cual usted es pastor, y se trata de uno de sus feligreses y colaboradores más cercanos. Por cierto que usted no debió aceptar ese caso, por conflicto de intereses, al ser parte del mismo. En fin. Este feligrés firmó y declaró sus intenciones de entregarse de lleno a su iglesia, incluso donando sus bienes. Pero su único bien de cierta envergadura era la casa de su madre.
El fiscal hizo un gesto de alarma, pero el cirujano elevó la voz y le contuvo con un gesto.
- Las muestras de tejidos de la madre del taxista revelan una anormal concentración de arsénico, lo cual coincide con dos ingresos de esa señora a la Emergencia por malestares clásicos de dicha "intoxicación", para no decir envenenamiento. Pero hay algo más impresionante: el forense que usted metió preso se hizo cargo de esta investigación, pero el laboratorio no encontró arsénico en los tejidos examinados. ¿Por qué? Porque alguien cambió las muestras de tejido de la señora por las de otro paciente, cuando el forense las mandó a Toxicología. Lo sé porque esas muestras mandadas a Toxicología tienen un ADN diferente al de la señora: pertenecen a otro paciente; pero todas las otras muestras sí son de ella. Esto permitió que la intoxicación por arsénico pasara oculta.
- Hasta ahora, solo juega al detective, doctor.
- Y ahora voy a especular. Supongamos que usted y el taxista deciden hacerse con la fortuna de la señora, pero el envenenamiento resulta lento y evidente, quizás hasta doloroso para el hijo que ve a su madre sufriendo y deciden acelerar el proceso. Entonces, la asesinan usando algo fulminante: Cloruro Potásico intravenoso. Pero existe un forense peligroso, cercano a la verdad. Y deciden eliminarlo del camino inculpándolo del crimen de su ex-novia. Pero la cosa se complica, pues el forense es también buen policía, y encuentra al asesino de la chica y lo mata, a su vez, dejando a su iglesia sin un céntimo, señor fiscal. Entiendo ahora su ensañamiento contra mi colega, lo único obvio y verdadero en todo esto.
El fiscal bajó la mirada de los puntos negros que le miraban al rostro.
- Todo esto es una locura... Yo soy famoso. Usted no es nadie, doctor.
El cirujano se levantó y se dirigió hacia la puerta.
- El poder es la llama de una vela para los insectos como usted. Y ya se acercó demasiado. Es hora de pagar.

El cirujano estab en su consultorio cuando la puerta se abrió y entró el forense, radiante. Se miraron un instante.
- Gracias -dijo el forense-. Muchas gracias.
- No lo hice yo solo. Fue un placer - dijo el cirujano, estrechándole la mano.
Mientras el forense abandonaba la habitación, el cirujano fue traicionado por un pensamiento:
"Alguna vez, yo también la quise."
Ese solo pensamiento, podría llevarnos a otra historia, en otro tiempo. Pero todo tiene un final. O no.



23 comentarios:

Naky Soto dijo...

Mi querido Prot:

Me he hecho adicta a tus historias ¡que buena trama!¡es que me trasladas a los buenos clásicos investigativos de los 70's pero con el toque de supremacía científica de estos años! Esa mezcla de las dos escuelas es excelente. Bien espero que la próxima entrega no tarde mucho... mira que aún me resisto al final de los días de Hércules Poirot ¡jajaja!

Un abrazo grandísimo,

El loco dijo...

Muy buenas tus historias médicas, primera vez que paso, me gusta el suspense que mantiene la trama,asi que estaré pendiente para seguir leyendolas.
Saludos
P.S. Por cierto a mi también me gusta mucho Stephen King, ahora estoy leyendo el retrato de Rose Madder, muy bueno.

Lycette Scott dijo...

Pasando a saludar al Sr. de pelo en pecho jajajaja

Rodolfo N dijo...

Amigo, brillante trama y suspenso.
Esperamos la próxima!
Excelente!!

Adriana dijo...

Excelente, excelente, (aplausos)...

Has leído a Cook? un estilo parecido, me gusta pues al igual que él demuestras que sabes de medicina -obviamente- pero no haces alarde de ello, solo lo básico y lógico para entenderlo.

Espero otras, ya estoy fanática...

Saludos

Adriana dijo...

...Yo de nuevo... Sí, si conoces a Cook, hiciste un sólido comentario acerca de él en Vector, un post que ralicé hace algún tiempo...

Saludos

Nelson dijo...

me tienes enviciado con las tramas macabras, muy buenas de verdad.

Esos son los cuentos que se narran mientras aplican la cirugía?

Te felicito de verdad, un abrazo cordial

Nelson

protheus dijo...

Naky: que a una escritora con madera y timing le gusten mis relatos, es halagador. Poirot y mamá Christie fueron unas de mis lecturas adictivas de la adolescencia.

Loco: bienvenido. Recuerda que no son todos los que están...

Lycette: jaja, herista mi pilosidad; qué digo, mi sensibilidad, jaja.

Adri: Sí, Cook es excelente, y no abusa de términos médicos. Todo en su justa medida.

Nelson: Bienvenido siempre, y un abrazo. No creerías los temas ni los actos de los quirófanos, en serio.

Reingeniado dijo...

Uy esta esta complicada jejeje me gusta!!!

Câline dijo...

Prot!
Acabo de ver CSI y caigo en brazos de la Historia Médica (y V)... Pues... me superó, de diferentes maneras... voy a tener que releer! Me ha encantado tu ejercicio, cada vez la sorpresa es nueva.
Saludos!

protheus dijo...

Javier, Câline: sí, es un poco enrevesada, pues la usé para unir las dos anteriores, las cuales ustedes leyeron días atrás (más de 10). Pero hasta aquí las dejo, por los momentos. Un abrazo, Javier, y un beso para tí, mi niña margarita.

Wari dijo...

Que còdigo Da Vinci ni que nada!!!! Historias Mèdicas està mucho mejor!!! jajajaja
Buenìsimo, aquì tienes un grupo de lectores adictos jajaja
Un besote!! :D

blueberrie dijo...

Otra vez me dejas esperando la próxima historia; muy bueno!
Saludos montevideanos.

ROx dijo...

Caramba, que manera de tejer el misterio, de atar cabos, de no dejar escapar puntos. De donde nacen tus historias?

arcana dijo...

Sr. Celoso
Días sin saber de ti acá en esta trama solo Falta el sabueso y Sr. Holmes
Sabes soy una adicta empedernida de Casos Forenses en el Canal 3 Discoveri lo que 3w importante es que este jamás seria descubierto por El es EL Forense Aja espero la otra historia del cirujano ..
Besitos Namasté

IGNACIO dijo...

Al igual que Blueverrie sigo pensando, que ha de continuar, porque a estas alturas, estamos tan ligados a medicos y forenses, que el final se me antoja, un libro cortito. Pero muy bueno, demasiado bueno.
Un abrazo.

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Vuelvo a escribirlo:

Ojalá la gente tuviera mucho más de tus escritos.

Lo demás, es lo demás.

Todo lo mejor para ti

Anónimo dijo...

Todo parecido con la realidad es pura coincidencia (off course my doctor)

Nestor dijo...

No necesito halagarte.
Tus relatos son buenos,y lo sabes.
Quería dejar constancia de mi paso por aquí.Sigo con interés la historia.
Montevideo en otoño,con sus brumas y sus heladas postales,invita a leerte.
En fin,nos vemos en la morgue (je).
Nestor

La Hija de Zeus dijo...

Muy bueno,me mantuvo entretenida!!

Espero la próxima!!

Un abrazo

protheus dijo...

Waricha: muy agradable tenerte por acá, vestida de gala con tus alpargatas de tacón, jajaja.

Blueberry: encantado de saber me lees en Montevideo. Mi mente entra en receso de historias médicas por un breve lapso.

Rox: me las invento, recordando mi entretenida y agotadora época de gusrdias en los hospitales públicos de Venezuela. Gustazo, el tenerte por aquí.

Arcana: ´me tenías olvidado. Y después dicen que los celos son infundados... ¡Grrr! jaja.

Ignacio: tengo más de media vida soñando con publicar algo; ahora sé que la mejor manera de aprender es hacer. Quizás...
Un abrazo. Gracias por la atención, amigo poeta.

Silmariat: sabes que viniendo de tí, es algo mucho más grande que un halago. Afila tú tu lápiz Mongol y tu borrador Staedtler, que inspiras.

Amiga anónima ("hueles" a Ella): bienvenida. Lo mejor de toda mentira, es que algo de cierto tiene.

Néstor: entre los buenos blogs "sureños", leo con placer el tuyo, uno muy particular.

Zeucita: feliz que, entre saltos de bangee, brincos de avión y salas de teatro, me leas. Con esa vida tan intensa, no sé como tienes tiempo...

LuisBond dijo...

Epale!! Ya termine de leerme tus numeros anteriores de "historias medicas" al final nunca supe lo ke te pregunte en la III -si pensabas publicar esto en algun lado o si lo ibas a dejar aca- y, creo ke la explicacion de donde sale tanto esta en esto:

"Rox: me las invento, recordando mi entretenida y agotadora época de gusrdias en los hospitales públicos de Venezuela. Gustazo, el tenerte por aquí."

Mi padre es medico, una gran amiga tambien y siempre me dicen ke en los hospitales hay cada cuento... justo para hacer una pelicula o escribir relatos como los tuyos, saludos!!

meganeni dijo...

Esta buenisima tu historia Proth, Adriana tiene razón, te pareces a Robin Cook al escribir.

Quisiera comentarte algo por vía privada, si puedes envíame un mail para escribirte, saludos